La economía tendrá un menor crecimiento este año, ya que pasaría de una proyección de 3,4% hecha en junio de 2026 a 3,2%, de acuerdo con el presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal.
Esta cifra será mucho más baja al 4,6% que se reportó en el 2025, como también se detalla en la presentación del Informe de Política Monetaria (IPM), que se dio a conocer este viernes 30 de octubre.
Para 2027, el Central estimó un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de 3,3%, por debajo del 3,5% que había estimado en julio. Dicha rebaja es “consecuencia de la persistencia de la incertidumbre asociada a las tensiones geopolíticas, las políticas comerciales de los Estados Unidos y la fragmentación geoeconómica”.
Ahora bien, uno de los indicadores más relevantes para medir el comportamiento de la economía desde la perspectiva de los consumidores es el gasto de los hogares.
Según la presentación del nuevo IPM, el consumo de los hogares crecería un 2,5% en 2026, frente al 3,8% registrado en 2025. Esto supone una desaceleración de 1,3 puntos porcentuales.
¿Qué pasa con la inflación?
Entre los factores de riesgo inflacionarios que observa el ente emisor, un indicador hacia la baja estaría influenciado por la constante posición por debajo de la meta y un crecimiento económico mundial inferior al proyectado. También figura un mayor traspaso de las variaciones del tipo de cambio hacia precios internos.
Una futura inflación hacia el alza, como se observó durante setiembre, cuando se ubicó en 0,34% interanual después de 16 meses en negativo, sería resultado de choques de oferta y el fenómeno ENOS.
Madrigal resaltó que, durante 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide el comportamiento inflacionario, tuvo una “particular respuesta” ante las variaciones cambiarias, con y menor incidencia ante las fluctuaciones de los precios de los productos agrícolas frescos.


