Un gran número de personas que utilizan tarjetas de crédito en el país tienen la costumbre de pagar únicamente el monto mínimo mensual. Sin embargo, desde una perspectiva de educación y salud financiera, esta práctica resulta sumamente negativa para la economía personal.
Lo que en el corto plazo parece un alivio mensual inmediato para el flujo de caja, estructuralmente tiene el potencial de convertirse en una deuda prolongada y altamente costosa para el bolsillo del tarjetahabiente.

La matemática detrás de esta dinámica es clara: cancelar una deuda aportando solamente la cuota mínima puede implicar que, en el transcurso de un año, el monto total pagado incluya hasta un 25% adicional en intereses, sin que el saldo principal experimente una disminución significativa, así lo estima el Departamento de Emisión Comercial y Operaciones de Medios de Pago del Banco Nacional.
Los efectos en cadena del pago mínimo
El impacto de esta decisión trasciende el simple cobro de intereses. Según explica Ana María Pochet, vocera de tarjetas del Banco Popular, los principales efectos de recurrir constantemente al pago mínimo se resumen en cuatro riesgos operativos:
-Que la deuda se alargue por mucho tiempo.
-Que el usuario termine pagando significativamente más que el valor original de las compras.
-Que se reduzca el límite o monto disponible de la tarjeta.
-Que aumente el riesgo de sobreendeudamiento.
Para mitigar estos riesgos, existe una regla de oro en el consumo de productos financieros: las personas siempre tienen que leer detenidamente el contrato de la tarjeta y los materiales informativos que cada entidad bancaria pone a disposición de sus clientes.
Otra desventaja crítica en esta dinámica de consumo es el “efecto bola de nieve”. Si el cliente continúa utilizando activamente su línea de crédito para nuevas compras mientras apenas cubre el mínimo del ciclo anterior, su nivel de endeudamiento puede crecer a una velocidad inmanejable.
Ante este escenario, Edwin Céspedes, director de Medios de Pago de Davivienda Costa Rica, explica que, aunque el pago mínimo es una opción contractualmente permitida, lo recomendable para la sanidad financiera es realizar abonos mayores para reducir el tiempo de vida de la deuda.
“Lo ideal es cancelar montos superiores al mínimo para acortar la duración del financiamiento”, indicó Céspedes.
La principal recomendación de los analistas del sector es rotunda: la tarjeta debe utilizarse estrictamente como un medio de pago transaccional y no como una extensión del ingreso mensual.
Solo así se evita que el pago de intereses termine consumiendo una parte importante del presupuesto anual del hogar.
Otras variables que encarecen el crédito
El pago mínimo no es el único factor de riesgo. Guillermo Gayle, gerente de Innovación y Medios de Pago de Banco de Costa Rica (BCR), indicó que no cumplir con los pagos a tiempo y realizar avances de efectivo son dos de las prácticas más comunes que encarecen drásticamente el uso de la tarjeta.
El caso de los adelantos de efectivo es particular. Aunque resultan útiles para sortear emergencias, su estructura de costos es distinta: suelen generar intereses desde el momento exacto en que se realiza la operación en el cajero o ventanilla.
Por ello, los especialistas recomiendan evitarlos a toda costa, salvo que exista una necesidad real e impostergable.
La conjunción de malas prácticas acelera el deterioro financiero. Pamela Campos, gerente Senior de Tarjetas de Crédito de DAVIbank, mencionó que si solo se cancela el mínimo, y además la persona continúa utilizando la tarjeta, la deuda lógicamente aumenta y, por ende, la masa de intereses cobrados también.
En el caso de que el consumidor enfrente un bache de liquidez y no pueda pagar el monto de contado (completo), la recomendación técnica es realizar, en la medida de lo posible, pagos mayores al mínimo.
El impacto en el historial crediticio
El ciclo de endeudamiento puede tener un desenlace aún más severo. Cuando no se cancelan las deudas puntualmente o, en el peor de los escenarios, se dejan de pagar por completo, aparece una mancha en el récord crediticio del deudor que será muy difícil de borrar en el corto plazo.
Esto significa que el sistema financiero nacional registrará de forma permanente el detalle del no pago, los niveles de endeudamiento sostenidos y el uso histórico que se le haya dado al crédito disponible, cerrando puertas a futuros financiamientos (como préstamos de vivienda o vehículos).
Recomendaciones clave para evitar pagar de más
Para mantener un perfil financiero sano, los especialistas del sector bancario sugieren aplicar las siguientes medidas preventivas:
- Pagar el saldo total (de contado) siempre que sea posible.
- Si la liquidez no alcanza, comprometerse a realizar abonos que sean mayores al monto mínimo.
- Evitar realizar nuevas compras mientras exista un saldo alto financiado en la tarjeta.
- No atrasarse nunca en la fecha de corte y pago estipulada.
- Limitar al máximo los retiros o adelantos de efectivo con la tarjeta.
- Buscar apoyo o readecuación con la entidad financiera de manera proactiva si se detectan problemas de liquidez antes de caer en mora.
