El proyecto inmobiliario Nya en Guanacaste da sus promeros pasos. Por ahora, entre lo más llamativo que alberga están una laguna artificial de 3,5 hectáreas y un edificio de residencias. El plan consiste en desarrollar una ciudad planificada dentro de una propiedad privada, un concepto distinto del que años atrás se había anunciado que era más cercano a un parque de atracciones.
El inmueble está a unos cinco minutos desde el Aeropuerto Internacional Daniel Oduber, en Liberia. Su acceso es por la ruta nacional 21, que es la carretera que conecta esa ciudad con Santa Cruz.
Es un terreno que tiene en total 900 hectáreas. Fue para esa misma propiedad cuando en el 2017 se presentó la propuesta del parque temático Discovery Costa Rica, marca que al final se retiró de la iniciativa.
Sin embargo, en 2022 los inversionistas cambiaron ese enfoque y lo orientaron hacia una ciudad de uso mixto con viviendas, comercios, oficinas, entretenimiento y una laguna de uso privado.
Durante una visita de El Financiero a esta zona, pudimos observar los avances de la primera etapa residencial, la torre Miravalles, que cuenta con 91 apartamentos y representó una inversión cercana a los $25 millones.
Aunque hay más edificios previstos para los siguientes años, la laguna, con un nivel máximo de 2,8 metros de profundidad, es el elemento que hoy concentra la atención de quienes ya ocupan o están por recibir sus apartamentos.
Enrique Barrientos, gerente general de Ciudad Nya, explicó que el proyecto cuenta con cinco pozos de agua propios, tres de ellos concesionados, que sirven como fuente para llenar la laguna con tecnología Crystal Lagoons.
La intención es que el llenado se realice una sola vez y que el agua perdida por evaporación se recupere con la lluvia y un sistema de filtrado.
El gerente comentó que el gasto hídrico es menor que el de un campo de golf. No obstante, agregó que construcción de un campo para este deporte está dentro de los planes.
La arena, por su parte, es traída del volcán Rincón de la Vieja y conforma una mediana capa donde se asientan accesorios típicos de una playa: sillas reclinables, mesas con sombrilla y algunas terrazas pequeñas.
Ese efecto, sin embargo, contrasta con una franja blanca que se distingue en el borde entre el agua y la arena. Se suma la ausencia de oleaje, por lo tanto la imagen actual se asemeja más a una piscina grande que a algún tipo de lago o playa artificial.
En cuanto al abastecimiento de electricidad, el proyecto tiene un parque solar fotovoltaico de 29,2 megavatios (MW) y un Contrato de Compra de Energía (PPA) a 20 años con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), en el cual se invirtieron $24 millones, aproximadamente.
Dicha infraestructura energética, con capacidad de abastecer a 15.000 hogares, es desarrollada por la misma Ciudad Nya a través de Genera Holdings y Genera Power Holdings.


Parte de la laguna abierta al público
Entre las características de Ciudad Nya, destaca la privacidad para los compradores en el lugar. Sin embargo, la empresa planea destinar una parte de la laguna para uso de personas externas al proyecto.
El plan, que todavía se encuentra en una fase inicial, contempla el pago de una tarifa de acceso similar al “pase de un día” que los hoteles aplican para usar sus instalaciones durante algunas horas.
Ahora bien, surge la siguiente interrogante: ¿cómo pretenden atraer visitantes en una provincia reconocida por sus playas de acceso gratuito?
La respuesta es sencilla para el gerente, quien aclaró que no desean competir en visitación directamente con las playas públicas, sino ofrecer una alternativa diferente a lo acostumbrado en la región guanacasteca.
Además, afirmó tener en lista la construcción de una zona de comida y entretenimiento que permite dinamizar la estadía de los visitantes.
Por ejemplo, ya realizaron contrataciones con proveedores externos para disponer de tablas de surf adaptadas (con baterías) para que se puedan usar en la laguna, tal como si fuese el mar.
“Nuestra política prohíbe el uso de petróleo en el agua, así que todo lo que ingresa es ecológico”, comentó Barrientos.
El gerente agregó que la lógica del proyecto es concentrar la construcción alrededor de esta laguna y no llevar ese mismo tipo de desarrollo a la costa, debido al choque sostenible que generaría.
Proyecciones de empleo y sostenibilidad
La empresa planteó que el desarrollo generará puestos de trabajo en construcción, administración, comercio, oficinas, turismo y entretenimiento. Hasta ahora, entre construcción y administración, se ha contratado a unas 60 personas.
Sin embargo, Barrientos afirmó que todavía no cuentan con una proyección de empleos, plazos o meta específica de contratación directa; más bien, la estrategia está dirigida a la generación de trabajo indirecto con la llegada de negocios, una vez que la zona sea apta para recibirlos.
“La idea es incentivar a que vengan industrias, a que venga turismo, entretenimiento, oficinas; que otros grupos que pueden dedicarse a otra cosa vengan y entonces ser esa atracción para diferentes industrias y comercio”, dijo.
En materia ambiental, Barrientos aseguró que la empresa trabaja en una estrategia para preservar zonas naturales, rescatar ríos y proteger la vida silvestre. Sin embargo, reconoció que el plan todavía está en proceso.

Una ciudad que depende de la demanda
El personal describió a Ciudad Nya como un área planificada cuya construcción se ejecutará durante varios años y el avance dependerá, en buena medida, de la demanda del mercado.
Actualmente el edificio registra cerca de un 80% de ventas, de manera que ya está prácticamente ocupado. Eso sí, aseguraron que su meta es lograr un equilibrio entre extranjeros y costarricenses.
Actualmente, los precios van desde los $380.000 y llegan a los $560.000 según el tipo de apartamento, de entre dos y tres habitaciones, además de un espacio principal y baño. Hay dos opciones de vista: hacia la laguna o el atardecer.
Contiguo a la torre se encuentra la zona de parqueos y bodegas individuales, disponibles para quienes vivan en el sitio.

“Es un proyecto a largo plazo, definitivamente. No es un proyecto pequeño, va a tomar sus años y mucho va a estar dictado por lo que diga el mercado y lo este exija”, afirmó Barrientos.
Los siguientes pasos son incorporar más obras de vivienda, oficinas, comercio, industria, turismo y entretenimiento. Si bien aún no es claro cuáles empresas o socios estratégicos llegarán al lugar, sus responsables afirmaron de que ya hay negociaciones en curso.
Por ahora, Ciudad Nya avanza con las torres residenciales, pues la prioridad será continuar con el desarrollo vertical, aunque también se contemplan lotes y condominios horizontales.
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El Financiero visitó el proyecto Nya por invitación de la empresa desarrolladora, ningún compromiso editorial fue solicitado.
