Opinión

Los caminos rotos del 11-S

Hace 25 años el mundo torció el rumbo. El siglo empezaba con la llegada en 2000 de dos nuevos presidentes en EEUU y Rusia, las dos potencias militares de entonces. Pero el 11 de septiembre de 2001 quebró, en particular, la trayectoria de estas dos potencias y también de una emergente China— cuyos caminos divergentes explican buena parte del orden geopolítico fracturado en que vivimos hoy. Todos recordamos dónde estábamos aquel día; en nuestro caso, uno en Crimea y el otro en Jartum, atónitos pero ajenos a que acabábamos de presenciar el principio de una nueva era.

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